Un recuerdo para mi madre, que hace tan poco se fue.
Cuando te mire tu madre
hecha un despojo
y no veas ya brillo en su mirada,
hallarás los caminos más oscuros
y más lejos aún la madrugada.
Cuando sus verbos ya no sean coherentes
cuando sus músculos no sostengan nada
cuando sus pasos no vayan a algún sitio
cuando sus manos
no contengan nada,
cuando sus ollas ya no huelan rico,
y sus cacharros ya no suenen nada,
cuando sus pasos ya no suenen nunca
por la vereda que lleva a tu casa,
cuando sus plantas no florezcan nada
ni diga poemas, queridos, del alma...
Entonces habráse terminado el mundo
y será la fecha por siempre guardada.
Vendrá de repente,feliz,la alborada.
con su lumínica risa en tu ventana.
Pero ya nunca brillará la luna
como lo hacía cuando ella estaba,
ni brillarán de nuevo las estrellas
como lo hacían cuando ella miraba.
Bentancor Conde, María.
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