viernes, 30 de octubre de 2020

DESIDIA

INELUDIBLE

Me fue comiendo la cabeza
poco a poco.
Me fue quemando el cerebelo
el muy morboso.
Fue destruyendo mi autoestima,
y en un foso,
como a soldado gladiador, me fue empujando
hacia leones famélicos y ruines
que consumieron mis defensas y mi sangre,
y de mi escudo y mis adargas hicieron desmanes.

Y fui cayendo, ineludiblemente,
hacia un final siniestro y desastroso.

Sentí sus garras destrozar mis carnes.
Quise correr, 
pero no tuve fuerzas
quise gritar,
pero se ahogó mi boca,
y mi grito se ahogó, entre mil gritos...

Quise escapar, pero no fue posible.

y ahora aquí estoy.
zurciendo mis heridas.

Y ahora aquí estoy.
lamiendo mis entrañas.

No fui capaz de derrotar mis miedos.
No fui capaz de enarbolar mis fueros.
Dictatorial, se enarboló mi cancerbero
Me engrilló y me espoleó, 
y a latigazos,
hizo de mí lo que quiso,
y no pudiendo,
yo defenderme de su vil porfía,
me entregué finalmente a su inclemencia
y hoy estoy presa de su cruel desidia.

Bentancor Conde, María. 30-10-2016

PAROXISMO

Alberto desató el nudo de su corbata y lo hizo de nuevo. 
Esta vez lo apretó un poco más, hasta sentirlo cerca de su garganta.
Con parsimonia abotonó los gemelos de su impecable camisa blanca, y adjuntó el terno.
Se inspeccionó los zapatos, y pasando frente al espejo de la sala, juntó los 4 dedos de su mano derecha y los deslizó por su cabello, confiriendo que estuviera perfecto. 
Impecable. Estaba impecable.
Tomó el maletín de cuero negro que se encontraba sobre el escritorio, y girando sus talones sin dilaciones salió de la casa. 
Lloviznaba apenas, pero éso no suscitó en Alberto ninguna duda, y con paso raudo y elegante, como todo él, se dirigió al coche y arrancó. 
Concentrado en sus pensamientos casi ni veía lo que pasaba a su alrededor. 
Tenía que alcanzarla. 
Tenía que encontrarla.
Debía decirle todo aquello que quemaba su cerebro y su garganta desde hacía mucho tiempo. 
Tanto tiempo que ahora pugnaba por salir. Reventaba sus sienes y quemaba sus ojos por volverse de pensamiento, hecho, y la ansiedad casi no le dejaba razonar. 
Tal era el fuego y el frenesí por poner las cosas en claro. 
Siguió conduciendo hasta llegar a la vía Vénetto.
Giró a la izquierda y se topó con aquel edificio vetusto y poco acondicionado que casi nadie veía. 
Descendió del coche y subió al ascensor.
Uno, dos, tres.  Los pisos parecían deslizarse bajo sus pies, pero no llegaba nunca, nunca ...
Finalmente atizbó por la puerta de goznes romboidales el pasillo inmaculado. 
Salió de allí. Alcanzó la puerta. 
323, rezaba en bronce bruñido sobre el lustrado  nogal. 
Golpeó suavemente y esperó.
La puerta giró sobre sus goznes y una figura pálida le hizo ademán para que pasara. 
Perdió la compostura. Casi pierde el equilibro. 
Siempre le acontecía con ella. 
Era inevitable. 
Y después de tantos planes y replanes, se quedó sin palabras. 
Qué le diría ahora? 
Qué era lo que iba a decirle ?
Cómo era ..?

Ella apenas lo miró y el se olvidó de todo. 
Sólo sabía que ella estaba allí y que  necesitaba abrazarla, besarla, decirle cuánto la amaba y la necesitaba. 
Pero no dijo nada. 
Sólo la arrimó a su cuerpo y la apretó fuerte, muy fuerte. 

Bentancor Conde, María.

domingo, 4 de octubre de 2020

PODER UNIVERSAL



Ella es pequeña
tú eres altivo,
ella es humilde,
tú gigante eres.
Y sin embargo
con tu fuerza y todo
ella tenerte
en su puño puede.

Bentancor Conde, María.

jueves, 20 de agosto de 2020

SOLITÚDINE


En los huecos que tienes entre tus clavículas
como si fueran cuencos de una sunamita
juntaste el agua de tus propias lágrimas
y me vaciaste el cielo de colores.
Extendiste tus manos hacia el cielo.
te miraste los dedos, las cutículas
e hiciste una relexión sobre la vida
que sólo tiene una medida desmedida..
Reclamaste cansancios inmolados
y pagaste tus diezmos atrasados
resarciste mis besos con sonrisas
y apagaste los fuegos de mil ósculos.
Refrescaste en tu mente las memorias 
y olvidaste de pronto los recuerdos.
Desandaste caminos ya olvidados,
perdonaste mil traiciones, mil oprobios
y rechazaste de plano mil perdones.
Fuiste niña otra vez, de nuevo te casate,
y tuviste a tus hijos, los criaste,
pero los vientos fugaces del verano
se llevaron consigo las coronas.
Y el verano pasó. Vino el otoño
Y otra vez el invierno, regodeándose.
Como en un film pasaron estaciones,
todo se repitió, pesadamente,
y hoy te encuentras, de pie, súbitamete,
parada en el desierto... y en la noche.

Bentancor Conde, María.

lunes, 17 de agosto de 2020

ENTONCES

Un recuerdo para mi madre, que hace tan poco se fue.

ENTONCES.

Cuando te mire tu madre
hecha un despojo
y no veas ya brillo en su mirada,
hallarás los caminos más oscuros
y más lejos aún la madrugada.

Cuando sus verbos ya no sean coherentes
cuando sus músculos no sostengan nada
cuando sus pasos no vayan a algún sitio
cuando sus manos
no contengan nada,
cuando sus ollas ya no huelan rico,
y sus cacharros ya no suenen nada,
cuando sus pasos ya no suenen nunca
por la vereda que lleva a tu casa,
cuando sus plantas no florezcan nada
ni diga poemas, queridos, del alma...

Entonces habráse terminado el mundo
y será la fecha por siempre guardada.

Vendrá de repente,feliz,la alborada.
con su lumínica risa en tu ventana.
Pero ya nunca brillará la luna
como lo hacía cuando ella estaba,
ni brillarán de nuevo las estrellas
como lo hacían cuando ella miraba.

Bentancor Conde, María.

LOCURA

Morir de a dos,
es como una agonía.
Es como muere el sol
cuando se va la luz del día.
Querer dormir, 
pero al cerrar los ojos
no poder conciliar ni un poquitito el sueño.
Porque te sueño, de noche y de día,
y no das ni un respiro a mi flaqueza.
Si es un pecado, que Dios me de las fuerzas,
para olvidarte y sacarte de mi vida.
No te vayas !...No vengas !...No me dejes !
Qué cruel que es esta ambiguedad porfiada.
Si quieres irte, quiero retenerte,
pero si vienes, huyo horrorizada.
El amor es así. Es un revuelo
de aleteo de palomas y de dolor de estómago,
de temblor en los labios y en las manos,
es perder la cordura y la conducta.
Por eso vete. Vete ya de mi vida.
Devuélveme la paz, la que tenía.
Pero una sola cosa te rescato:
sI yo me he vuelto loca, es culpa mía.

Bentancor Conde, María.

domingo, 16 de agosto de 2020

FRÍO

Tengo frío...
mucho frío.

Será tal vez
el cierzo helado del invierno,
o una tristeza grande
que me dejó tu olvido ?
Será que ya no corren por mis venas
caudales rojos
de roja sustancia,
sino más bien 
un gélido compuesto
llamado "vida",
y que ya nadie entiende ?

Será tal vez,
que la estación de estío
dio lugar al otoño,
o al invierno,
y ya no hay vuelta atrás,
tan sólo miro,
y no hay nada en redor.
Tan sólo hastío.

Calladamente busco
el calor de tus manos
y frías me responden
tus gélidas palabras.

Yo no sé si fui nada, nadie,
en tu vida importante;
ni una pausa.
Ni un instante dejado en el olvido.
No fui siquier un beso
o una brizna,
volando en el letargo
de un recuerdo.
ni una emoción, ni un llanto,
ni una risa !

Y pensar que para mí tú fuiste todo !
Fuiste la calma suave de la tarde,
aplanando rugosas superficies
cual sobre un lago la 
celeste brisa.

Fuiste volcán,
fuiste piedra y fuiste cama,
donde acunaba ilusa 
mis falacias.
Fuiste mano gestora
en la argamasa,
trabajando, sutil, en mis anhelos.

Fuiste mucho más que eso !
Fuiste todo !
Mas todo se ha perdido
en el recuerdo.

CÓNCLAVE


La vida es sólo eso.
Un eterno círculo en semicírculo.
Las gafas oscuras no pueden esconder la violencia escondida tras sus espejuelos.
ni las bocas cerradas callar
las ofensas dichas,
las palabras que hieren,
Los sonidos que matan
las ofensas que duelen.
Los clavos machacados en las manos
permanentemente
horadan para siempre la 
simiente de las sienes.
Y traen, regaladas, 
como mieses
las palabras calladas, siempre obtusas.
En las miríadas  de voces que percuten
impertérrito se agota, el cerebelo,
y las células madres, boicoteadas
se entregan laxamente a la desidia.
Por qué correr, entonces, maratónica carrera ?
por qué agitar el calmo mar de los deseos,
y pinchar con espinos los senderos
que ya sudan sin orgasmos venideros ?
Sigamos para siempre repitiendo
el incólume designio de la vida
y tal vez de ese modo cerraremos
el cónclave inconcluso de esta lucha.

Bentancor Conde, María. 16/08/2014

DESCONCIERTO

Lloro. 
Por el amor soñado, inalcanzado.
Lloro, 
Por todo lo soñado e imperfecto,
aquello que soñamos, e inconnecto,
llenó nuestras vidas de utopías.

Lloro porque te amé, aún desde lejos
Sin conocerte apenas, y asimismo,
te fui amando más y más, sin conocerte
sin haber visto tu rostro,
ni tocado tus manos. 
Sin haber sentido el olor de tu perfume
ni saber si tus sábanas son blancas,
o más gris que el carmín el rojo de tus labios.

Lloro más por quererte sin saberte,
sin saber si eres bueno o eres malo
sin saber si me quieres o es mentira
todo el léxico que botan  tus palabras.

Ya no quiero sufrir. 
Mejor me escondo,
en honda cueva o en profunda sima,
donde me encuentre a salvo de tus ojos,
que hundirme pueden en súbita agonía.

Bentancor Conde, María.

sábado, 15 de agosto de 2020

ARRORÓ

Ésto de estar con el cuerpo del delito,
ésto de andar con el muerto medio vivo,
ésto de estar con el cajón vacío
te estremece los huesos y el pellejo. 
Ésto de estar en un tire y afloje,
que te calcina la tripa y el cerebro
ésto es peor que la peor medicina,
ni que tomases estricnina seca.
Más me valiera un litro de morfina.
o una cuantiosa cantidad de néctar,
antes de andar cubiertos de verguenza,
y disimulos de cualquier especie.
Que no se sepa nunca lo que he dicho,
que no se sepa nunca lo que has hecho,
es mejor resguardarnos en un cofre
como si fuésemos tesoros de ancestros.
Arrorró mi niño, arrorró mi sol...
Arrorró pedazo, de mi corazón.

Bentancor Conde, María.

jueves, 13 de agosto de 2020

PÁRAMO

PÁRAMO

No hay nada para hacer.
Por más que busque,
es letal la interminable letanía de las horas.
Se hace eterno el tic-tac de los relojes,
y ni se para ni se apura el tiempo.
Una acidez de láudano me sube
por la espesa saliva que me inunda
garganta y pecho, 
pulmones y cerebro,
y no hay quien quite este amargor que siento.

No tiene paliativo,
ni remedio.
No tiene antídoto, ni razones adversas,
no denota señales, ni sufre consecuencias.
Simplemente es un síntoma, callado, del vacío,
que atraviesan las almas desoladas.

Nadie tiene la culpa. 
Es el destino.
Es el Hades que a cada uno le cupo.
Un trampolín, un páramo, una sima...
Algún día sabré dónde estaba parada.

Bentancor Conde, María.

AUTOSECUESTRO

Me amordacé los labios
Para no nombrarte
Me até de pies y manos
Para no seguirte.
Me inoculé de insomnio para no soñarte
Y me cosí los párpados para ni en sueños verte.
Arremetí con furia contra el cruel destino
Aunque dicen los sabios que no existe.

Y debe ser así, porque descubro,
Que se me fue la vida en desatinos,
Y a pesar que di todo, no combino
No me sirvió de nada dar la vida
Poner el alma, levantar banderas,
Andar senderos y desandar caminos.
Por eso ahora yo me auto-secuestro.
Me confino a la sombra y al olvido.
Porque por más que me perdone el cielo
Yo misma me condeno y me flagelo.,
Puede ser que así aprenda…
Testa dura ¡

Malo hay que ser, antipático, falso, 
Engreído, mordaz, vil y cretino, 
Rencoroso, falaz, duro, atrevido,
Todo aquello que siempre nos dijeron
Que no…Pues sí ¡  Ahora discurro,
Que no hay parte mejor que la del pillo.

Bentancor Conde, María.

miércoles, 12 de agosto de 2020

VORACES

VORACES

Este hambre y esta sed
que me devoran
desde lejos me descubren
y arrebatan
Y delatan impiadosas
mis falencias
y denuncian mis carencias
más dolosas.
Apagarlas yo quisiera,
mas no puedo,
pues cual fuego reverberan
y se encienden
y cuanto más intento combatirlas
más me muerden, 
más me matan, más me inhiben !
Son voraces,
cual famélicas criaturas.
Y devoran mi alma entera, 
y mi substancia.
Son enérgicas, son duras, son hostiles
pero muestran de mí lo más sublime.
Ya quisiera yo arrancarlas de mi pecho,
pero eso ya sería un imposible
puesto que ellas son mi carne, mi sustento,
ellas son la misma esencia 
de mí misma.
Por lo tanto gimo y lloro,
grito y canto
Quiero olvidarlas, quiero revivirlas
en un círculo infinito de quereres
quiero olvidarlas,
quiero revivirlas,
y al mismo tiempo
quiero redimirme.
He de dejarlas solas,
a su antojo.
Ya que luchar no puedo, resistirme.
Y han de morir conmigo,
juntamente, 
el día que se apague mi vivir.

Bentancor Conde, María.

martes, 4 de agosto de 2020

ENTRE ALGODONES


Quédate allí.
No sufras, amor mío.
Quédate allí, con todas tus miserias.
Con los mismos dolores,
con todas tus rutinas,
con el alma desnuda, hecha jirones.
Tal vez encuentres, en tu pobre vida
quien te emparche un poco, 
y te acune entre algodones.

Bentancor Conde, María.

INVERNÁCULO


Porqué los esparadrapos
mutilan nuestras heridas,
multiplicando en falsas operaciones
dicotomías de falsas espectativas..?
Se superponen vanas algarabías
y se omiten obtusas aberraciones,
en túneles donde duermen las minhocas
esperando el sustento de cada día.
Se mueren las ramas secas de los árboles
a la espera de líquenes hidratantes
disfrazando en pantagruélicos lagares
toda la cercanía de la distancia.
Se muerde toda, la baya, afrodisíaca,
retrayéndose un poco púdica ante el cierzo
y mutílanse todas las folías
al ver de frente a los ocasos vacíos.
Los matices insípidos impregnan
de colores vibrantes y calizos
los acantilados barrocos y callados.
Una nube se cierne sobre el piélago.
Infértil y yerma va la humanidad; silente.
Se despiertan , aletargados, los lagartos
que otrora fueran dinosaurios fuertes.
Cállase el mundo. Atronan los espacios.
Los cielos claman la gloria de su nombre,
y en una fosa común, toda emblecada
se enfilan, breves, los filos de la espada.
Cállate trueno ! Amaina tempestades !
Préstame presto el puño de mi espada
Y unas alas aladas, displiscentes,
me llevarán, urgente, tras el río.
Pártame un rayo !
Acúsame, valiente
y encorájame pronto y diligente.
Captúrame, veloz y suavemente
y llévame, despacio a tu vertiente.
La noche vino.
Cayeron las estrellas.
Toda una gama completa de colores
ensombrecieron el umbral lumínico.
Desvanecí, parida de dolores
y acaecí, por fin, resplandeciente !

Bentancor Conde, María.

lunes, 27 de julio de 2020

DIATRIBA


Tengo un rencor profundo
clavado en el pecho.
Es un rencor que me viene 
de tiempos ancestrales.
Es el dolor que sienten 
los humanos,
cuando se sienten tristes, 
"des-amados".
Es un dolor que duele 
como espinas
cuando hieren la carne,
la laceran,
es un dolor que causa
más heridas, 
es un dolor que viene,
y que se queda.
No lo mitigan chanzas
ni sonrisas,
no lo mitigan frases ni ironías, 
no lo combaten falsas amistades
ni lo derriban puentes conyugales. 
no lo apagarán nunca fuegos fatuos
ni enfriarán sus ascuas mil sonrisas.
Al contrario, se encienden sus cenizas
con el más leve viento que lo atiza.
Por las cornizas de sus ígneos bordes se reenciende
y vuelve a arder, con cada revoltija
que da la vida, esa traidora vana
que anda a los tumbos, perra casquivana !
Es un puñal que clava
y se re-clava
y se revuelve en la sangrante herida
Es una pústula sangrante,
reinfectada
que no nos deja salir de la diatriba.
Qué profundo designio nos altera,
qué maligno destino nos lacera?
Que pecado habremos cometido,
para pagar así,
de ésta manera ?
Yo le ruego al Señor de los Señores
que piedad tenga de estos pobres seres
que se arrastran en vano por el fango
y que no pueden
jamás salir de su doliente hado..

Bentancor Conde, María.

domingo, 28 de junio de 2020

COBARDÍA


Llueve.
Llueve y siento en cada gota tus pisadas
con aquél cansancio inmenso que traías
cuando llegabas a la casa, distraído.
Y tirando tu chaqueta a un lado, 
te deshacías en besos que brotaban
como brotan estas lágrimas del cielo que me mojan
y me recuerdan cuánto te quería.
Me desplomo.
Veo pasar las nubes más arriba,
y más allá una nube negra se desplaza
como si fuera dibujando los recuerdos 
sobre un telón azul sin dobladillos.
Por los dobleces de nuestras dobles vidas,
y la simpleza de la cobardía
de no decirnos nunca las verdades
porque de ser verdades, sí dolían.
Y nos quedamos solos.
Nos quedámos atónitos y raros
en el glaciar de la melancolía
y no hubo cinceles ni guadañas
que rompieran el hielo de la propia agonía.
La que uno elegía cada día.

Bentancor Conde, María.

CRUZ DE OLVIDO


Tu dolor me duele, ladronzuelo.
Tu pecado me hunde, mozalbete.
Tu pecado ha hecho que yo peque.
Nunca jamás seré como lo he sido.

Tu dolor caló hondo en mi alma
y sin querer, me duele, como espadas.
Tu desazón debiera ser escudo
y tu bondad cubrir toda tu alma.

Pero no. Te has quedado sin olvido.
Pero sí. Te he querido sin remedio.

Y ya jamás podremos desunirnos
y ya jamás lo intentará el destino.

Para qué te cruzaste en mi camino ?
Dime porqué, para qué, cuándo, cómo y dónde.
Si para tí yo,nunca habré existido,
y para mí nunca más habrá olvido.

Bentancor Conde, María.

viernes, 26 de junio de 2020

UN SOL


Mi corazón es como un dios sin lengua,
Mudo se está a la espera del milagro,
He amado mucho, todo amor fue magro,
Que todo amor lo conocí con mengua.
He amado hasta llorar, hasta morirme.
Amé hasta odiar, amé hasta la locura,
Pero yo espero algún amor natura
Capaz de renovarme y redimirme.
Amor que fructifique mi desierto
Y me haga brotar ramas sensitivas,
Soy una selva de raíces vivas,
Sólo el follaje suele estarse muerto.
¿En dónde está quien mi deseo alienta?
¿Me empobreció a sus ojos el ramaje?
Vulgar estorbo, pálido follaje
Distinto al tronco fiel que lo alimenta.
¿En dónde está el espíritu sombrío
De cuya opacidad brote la llama?
Ah, si mis mundos con su amor inflama
Yo seré incontenible como un río.
¿En dónde está el que con su amor me envuelva?
Ha de traer su gran verdad sabida
Hielo y más hielo recogí en la vida:
Yo necesito un sol que me disuelva.

Alfonsina Storni, poetiza argentina, fallecida en 1938.

domingo, 21 de junio de 2020

LOBA


Aspiro el aire en la alta noche
y llegan a mí toda clase de perfumes
como una loba voy a tu encuentro
sin compasiones, sin medimientos.
estoy parada al borde del abismo
y miro el panorama en derredor.
Hay montes, cimas, ríos y valles,
nada me importa...
mi piel se crispa
se enerva el pelo
el paso se hace sigilo y trueno,
voy a tu encuentro !!
voy a tu encuentro !!
las ramas crujen
tiembla el lucero !
las bestias aman
calla el estero...
Todo es silencio
y en la mañana
despierta un aura
de amores nuevos.

Bentancor Conde, María.

Plaza Independencia. .

DORADA PERLA


En realidad, yo doraba mi perla por afuera,
yo la orlaba con dorados y matices,
para creérmelo así, a mi manera,
para sobrevivir a la realidad cruenta.

Yo me pintaba paisajes asombrosos
yo me pintaba paraísos multicolores
para no ver lo gris de mi existencia,
y así creer que en un oasis caminaba.

Pero nada era así. Yo lo sabía.
Pero a sabiendas igual me engañaba.
Qué más le queda a aquél que ha dado todo,
si no recibe, a cambio, recompensa ?

Yo fui infeliz, porque yo quise serlo.
Yo fui infeliz, porque me ahogaba el hecho,
de no crear en otro el mismo sentimiento,
de que todo lo que hiciera fuera inútil.

Pero acabó ! Por fin ha terminado.
Y hoy me siento feliz, 
como han de ser los ángeles
con su par de alas, inmensas, increíbles !
que llevaránme allá, além de lo infinito...

No podrán las distancias ni avatares
quitarme el pan que a la boca me he llevado,
porque me lo he ganado en justo pleito,
y porque es mío ! mal que a alguien le pese ..

Bentancor Conde, María.

sábado, 20 de junio de 2020

COMO UN CLAVEL DEL AIRE




Voy a tratar de estar
siempre contigo,
en el hacer,
en cada despedida,
en el no estar,
en esta estùpida rutina, 
en el calor, 
en gèlida agonìa, 
en el morir
y el renacer de cada dìa,
en el "no màs",
y en el "aùn hay vida "
en el rosal
o en la àrida porfìa,
en donde sea,
pero te harè mìa
savia infernal
vida del alma mìa !
Como una flor, 
como un clavel del aire
que sin brotar,
respira crece y arde
en coloridas e ìnfimas corolas
que permanecen
aunque acabe el dìa.

Bentancor Conde, María.

AMOR HERIDO


Duele saberte dolido
duele el perdón que has pedido, 
desmedido,
y al saberte tan herido,
mi querido
mi dolor se va contigo, arrepentido.

Nunca más digas te quiero, 
no lo digas,
a esa perra callejera, 
malparida
que por una herida abierta 
en la cubierta
de su piel dura y transgénica,
te culpa
y te lleva tras las huestes
pestilentes
de miríades
de pobres pecadores 
que a su lado
han caído en el abismo
inmaculado
de su boca traicionera, 
y han pecado.

Mejor llévate en las puntas de tus alas
alguien que mejor te quiera,
y desespera.
Mejor abre tus oídos y tus ojos
a las voces de otro amor
sin menoscabo.

Bentancor Conde, María.

LA PALABRA


Por la frondosa tubería de los sarcasmos
se desliza sigilosamente 
la palabra.
Ella destraba puertas cinceladas
a fuer de golpes con la misma espada.
Ella horada los huecos más profundos
esculpe estatuas en bosques frondosos
Derriba puentes invernaculosos
talla los tallos de una antigua fosa.
Desprende cáscaras de férreos túmulos
corroe azufres de orinados hierros
calma las llagas de profundas dagas
y reverbera en cristalinas aguas.
Desanda mares nunca navegados
cubre de nubes el más azul cielo,
entorpece el curso de ríos indómitos
sacia la sed del más reseco tronco.
Alimenta la hambruna de millones 
irrita al alma más equilibrada
Rompe en mil olas sobe el mar tranquilo,
paséase desnuda en absoluta calma.
Acusa injusta las causas más justas
y desaprueba encomiosas enmiendas.
Halaga fines muy desaprobables
y aprueba ufana las más horrendas cosas,
peregrina por donde le place
y se mezcla en orgías con lo impune.
Se ríe fresca de los más honestos
y denosta sin pésame lo que se le antoja.

Desparpajada va, como una dama,
recorre el mundo sin ser condenada
vuela en panfletos, libros, documentos
se borra impune, o se desasume. 

A todos ata,
más que una cadena.
Es ilegal,
como una droga extrema
quema con miel ardidos corazones
y nos refresca, cuando en fuego ardemos.

Oh..! La Palabra !...
lengua de dos filos !
Tan casquivana y tan santa nuestra !

María Bentancor Conde. @ Derechos reservados.

DIVAGUE


Me hago la dura tras los espejuelos,
pero se caen a pedazos las estalactitas
detrás de mis cavernícolas elucubraciones
cuando no veo encendidas las brasas de tus ojos,
ni tu sonrisa me muestra los dientes.

Qué puedo hacer,
si me tocó quererte?
Qué puedo hacer,
si hoy sueño y crujen dientes,
si la simiente que dejaste en mi alma,
no repercute, como yo, de fuerte ?

Vago y divago.
Elucubro y miento.

Desaparecen los terribles cercos
de la pudenda libertad ociosa
y vuélvense mentira las verdades,
las que no se dijeron en su hora.

Y sonrío y lamento.
Y quejo y lloro.

Pero ni me consuela
ni me ayuda
el saber que no quieres, ni queriendo.

Por eso de tal modo reflexiono ,
que con tal de saberte a ti dichoso
podría yo quererte,
de igual modo.

Bentancor Conde, María.

EPITAFIO


Se deslizan por mi garganta los pequeños guijarros de tu experiencia,
y ni me raspan.
Ya quisieran tus labios posarse a mis plantas.
Es inútil. El vendaval de sendas caminadas
nos llevará inexorablemente a otros lugares.
Es acaso el destino ? Es el Hades...?
Más bien intuyo que fue la voluntad la que se impuso. 
Si bien yo quise. Tantas cosas quisimos !
malogradas.
No me arrepiento, ni reniego de nada.
Agradezco al Señor los caminos andados.
Bajo mis ojos pasan un sinfín de películas autobiográficas.
No llevan mi asignatura, pero sé que fui yo que escribí el argumento.
Al menos lo veo escrito bajo mi piel.
Tanto sueño truncado ! Tanta caricia en vano,
tanta palabra suelta, tanta callada !
Puede ser que se suelten... de seguro,
cuando el alma desprenda este cuerpo ajado.
Quiero que escriban firme, en mi epitafio:
"Fuerte, Débil, Amable...
y Solitaria ".
Dénme palmas ahora, que aún puedo oírlas.
Dénme flores fragantes. Quiero sentirlas.
Sobre mi pecho frágil, pónganme besos.
Los llevaré conmigo, para nutrirme,
cuando cubra mis restos la loza fría.

Bentancor Conde, María.

SOMBRAS



Mas que perfecto hubiera sido nuestro pacto,
mas que perfecto, pero no lo hubo.
Se interpusieron sombras y gigantes,
sombras perversas, malignas, desafiantes. 
porque dejamos avanzar las sombras ?
Sombras de miedo de duda, desazon.
Solo eran miedos pequeños, a veces, 
pero sin trabas, igual nos pudieron.
Me cercenaron los pies y las manos.
A ti te ataron con gruesas cadenas,
nos sepultaron en tumbas precoces
por no mirar esta cupla perfecta.
Callate boca ! Callate, te digo !
No menciones su nombre, no lo digas ;
que envidia llora por su mal de amores,
y celos muere por su odio vil.
María Bentancor Conde

viernes, 19 de junio de 2020

INSOSLAYABLE


Me gustaría saber qué muerden
a cada instante los afilados dientes
de los inescrupulosos.
Por qué se esconden en burbujas transparentes
para tapar con mágicos colores
toda la desverguenza de sus desnudeces.
Una angustia profunda y prolongada
se apodera de los vértices más altos
y no hay bordes por donde no se cuelen
por fisuras no disimuladas, ni menos frágiles
los aberrantes cúmulos de sus impunidades.
Una zozobra me acogota el cuello
me quita el aire, me destroza el cuerpo,
y desfilan ante mis internos ojos
miles de imágenes inacabadas.
Con la soltura de un rayo, de un tifón,
corren aprisa atadas rajaduras
razgando el suelo como en un desierto,
y socavando en partes los extremos.
Brota una flor. Se esfuerza en el intento.
A cada hora se desata el viento.
Cada minuto se desmaya el alma, 
cae la flor, al fin, como agotada,
y en otra madrugada, nace el alba.

Bentancor Conde, María.