domingo, 28 de junio de 2020

COBARDÍA


Llueve.
Llueve y siento en cada gota tus pisadas
con aquél cansancio inmenso que traías
cuando llegabas a la casa, distraído.
Y tirando tu chaqueta a un lado, 
te deshacías en besos que brotaban
como brotan estas lágrimas del cielo que me mojan
y me recuerdan cuánto te quería.
Me desplomo.
Veo pasar las nubes más arriba,
y más allá una nube negra se desplaza
como si fuera dibujando los recuerdos 
sobre un telón azul sin dobladillos.
Por los dobleces de nuestras dobles vidas,
y la simpleza de la cobardía
de no decirnos nunca las verdades
porque de ser verdades, sí dolían.
Y nos quedamos solos.
Nos quedámos atónitos y raros
en el glaciar de la melancolía
y no hubo cinceles ni guadañas
que rompieran el hielo de la propia agonía.
La que uno elegía cada día.

Bentancor Conde, María.

CRUZ DE OLVIDO


Tu dolor me duele, ladronzuelo.
Tu pecado me hunde, mozalbete.
Tu pecado ha hecho que yo peque.
Nunca jamás seré como lo he sido.

Tu dolor caló hondo en mi alma
y sin querer, me duele, como espadas.
Tu desazón debiera ser escudo
y tu bondad cubrir toda tu alma.

Pero no. Te has quedado sin olvido.
Pero sí. Te he querido sin remedio.

Y ya jamás podremos desunirnos
y ya jamás lo intentará el destino.

Para qué te cruzaste en mi camino ?
Dime porqué, para qué, cuándo, cómo y dónde.
Si para tí yo,nunca habré existido,
y para mí nunca más habrá olvido.

Bentancor Conde, María.

viernes, 26 de junio de 2020

UN SOL


Mi corazón es como un dios sin lengua,
Mudo se está a la espera del milagro,
He amado mucho, todo amor fue magro,
Que todo amor lo conocí con mengua.
He amado hasta llorar, hasta morirme.
Amé hasta odiar, amé hasta la locura,
Pero yo espero algún amor natura
Capaz de renovarme y redimirme.
Amor que fructifique mi desierto
Y me haga brotar ramas sensitivas,
Soy una selva de raíces vivas,
Sólo el follaje suele estarse muerto.
¿En dónde está quien mi deseo alienta?
¿Me empobreció a sus ojos el ramaje?
Vulgar estorbo, pálido follaje
Distinto al tronco fiel que lo alimenta.
¿En dónde está el espíritu sombrío
De cuya opacidad brote la llama?
Ah, si mis mundos con su amor inflama
Yo seré incontenible como un río.
¿En dónde está el que con su amor me envuelva?
Ha de traer su gran verdad sabida
Hielo y más hielo recogí en la vida:
Yo necesito un sol que me disuelva.

Alfonsina Storni, poetiza argentina, fallecida en 1938.

domingo, 21 de junio de 2020

LOBA


Aspiro el aire en la alta noche
y llegan a mí toda clase de perfumes
como una loba voy a tu encuentro
sin compasiones, sin medimientos.
estoy parada al borde del abismo
y miro el panorama en derredor.
Hay montes, cimas, ríos y valles,
nada me importa...
mi piel se crispa
se enerva el pelo
el paso se hace sigilo y trueno,
voy a tu encuentro !!
voy a tu encuentro !!
las ramas crujen
tiembla el lucero !
las bestias aman
calla el estero...
Todo es silencio
y en la mañana
despierta un aura
de amores nuevos.

Bentancor Conde, María.

Plaza Independencia. .

DORADA PERLA


En realidad, yo doraba mi perla por afuera,
yo la orlaba con dorados y matices,
para creérmelo así, a mi manera,
para sobrevivir a la realidad cruenta.

Yo me pintaba paisajes asombrosos
yo me pintaba paraísos multicolores
para no ver lo gris de mi existencia,
y así creer que en un oasis caminaba.

Pero nada era así. Yo lo sabía.
Pero a sabiendas igual me engañaba.
Qué más le queda a aquél que ha dado todo,
si no recibe, a cambio, recompensa ?

Yo fui infeliz, porque yo quise serlo.
Yo fui infeliz, porque me ahogaba el hecho,
de no crear en otro el mismo sentimiento,
de que todo lo que hiciera fuera inútil.

Pero acabó ! Por fin ha terminado.
Y hoy me siento feliz, 
como han de ser los ángeles
con su par de alas, inmensas, increíbles !
que llevaránme allá, além de lo infinito...

No podrán las distancias ni avatares
quitarme el pan que a la boca me he llevado,
porque me lo he ganado en justo pleito,
y porque es mío ! mal que a alguien le pese ..

Bentancor Conde, María.

sábado, 20 de junio de 2020

COMO UN CLAVEL DEL AIRE




Voy a tratar de estar
siempre contigo,
en el hacer,
en cada despedida,
en el no estar,
en esta estùpida rutina, 
en el calor, 
en gèlida agonìa, 
en el morir
y el renacer de cada dìa,
en el "no màs",
y en el "aùn hay vida "
en el rosal
o en la àrida porfìa,
en donde sea,
pero te harè mìa
savia infernal
vida del alma mìa !
Como una flor, 
como un clavel del aire
que sin brotar,
respira crece y arde
en coloridas e ìnfimas corolas
que permanecen
aunque acabe el dìa.

Bentancor Conde, María.

AMOR HERIDO


Duele saberte dolido
duele el perdón que has pedido, 
desmedido,
y al saberte tan herido,
mi querido
mi dolor se va contigo, arrepentido.

Nunca más digas te quiero, 
no lo digas,
a esa perra callejera, 
malparida
que por una herida abierta 
en la cubierta
de su piel dura y transgénica,
te culpa
y te lleva tras las huestes
pestilentes
de miríades
de pobres pecadores 
que a su lado
han caído en el abismo
inmaculado
de su boca traicionera, 
y han pecado.

Mejor llévate en las puntas de tus alas
alguien que mejor te quiera,
y desespera.
Mejor abre tus oídos y tus ojos
a las voces de otro amor
sin menoscabo.

Bentancor Conde, María.

LA PALABRA


Por la frondosa tubería de los sarcasmos
se desliza sigilosamente 
la palabra.
Ella destraba puertas cinceladas
a fuer de golpes con la misma espada.
Ella horada los huecos más profundos
esculpe estatuas en bosques frondosos
Derriba puentes invernaculosos
talla los tallos de una antigua fosa.
Desprende cáscaras de férreos túmulos
corroe azufres de orinados hierros
calma las llagas de profundas dagas
y reverbera en cristalinas aguas.
Desanda mares nunca navegados
cubre de nubes el más azul cielo,
entorpece el curso de ríos indómitos
sacia la sed del más reseco tronco.
Alimenta la hambruna de millones 
irrita al alma más equilibrada
Rompe en mil olas sobe el mar tranquilo,
paséase desnuda en absoluta calma.
Acusa injusta las causas más justas
y desaprueba encomiosas enmiendas.
Halaga fines muy desaprobables
y aprueba ufana las más horrendas cosas,
peregrina por donde le place
y se mezcla en orgías con lo impune.
Se ríe fresca de los más honestos
y denosta sin pésame lo que se le antoja.

Desparpajada va, como una dama,
recorre el mundo sin ser condenada
vuela en panfletos, libros, documentos
se borra impune, o se desasume. 

A todos ata,
más que una cadena.
Es ilegal,
como una droga extrema
quema con miel ardidos corazones
y nos refresca, cuando en fuego ardemos.

Oh..! La Palabra !...
lengua de dos filos !
Tan casquivana y tan santa nuestra !

María Bentancor Conde. @ Derechos reservados.

DIVAGUE


Me hago la dura tras los espejuelos,
pero se caen a pedazos las estalactitas
detrás de mis cavernícolas elucubraciones
cuando no veo encendidas las brasas de tus ojos,
ni tu sonrisa me muestra los dientes.

Qué puedo hacer,
si me tocó quererte?
Qué puedo hacer,
si hoy sueño y crujen dientes,
si la simiente que dejaste en mi alma,
no repercute, como yo, de fuerte ?

Vago y divago.
Elucubro y miento.

Desaparecen los terribles cercos
de la pudenda libertad ociosa
y vuélvense mentira las verdades,
las que no se dijeron en su hora.

Y sonrío y lamento.
Y quejo y lloro.

Pero ni me consuela
ni me ayuda
el saber que no quieres, ni queriendo.

Por eso de tal modo reflexiono ,
que con tal de saberte a ti dichoso
podría yo quererte,
de igual modo.

Bentancor Conde, María.

EPITAFIO


Se deslizan por mi garganta los pequeños guijarros de tu experiencia,
y ni me raspan.
Ya quisieran tus labios posarse a mis plantas.
Es inútil. El vendaval de sendas caminadas
nos llevará inexorablemente a otros lugares.
Es acaso el destino ? Es el Hades...?
Más bien intuyo que fue la voluntad la que se impuso. 
Si bien yo quise. Tantas cosas quisimos !
malogradas.
No me arrepiento, ni reniego de nada.
Agradezco al Señor los caminos andados.
Bajo mis ojos pasan un sinfín de películas autobiográficas.
No llevan mi asignatura, pero sé que fui yo que escribí el argumento.
Al menos lo veo escrito bajo mi piel.
Tanto sueño truncado ! Tanta caricia en vano,
tanta palabra suelta, tanta callada !
Puede ser que se suelten... de seguro,
cuando el alma desprenda este cuerpo ajado.
Quiero que escriban firme, en mi epitafio:
"Fuerte, Débil, Amable...
y Solitaria ".
Dénme palmas ahora, que aún puedo oírlas.
Dénme flores fragantes. Quiero sentirlas.
Sobre mi pecho frágil, pónganme besos.
Los llevaré conmigo, para nutrirme,
cuando cubra mis restos la loza fría.

Bentancor Conde, María.

SOMBRAS



Mas que perfecto hubiera sido nuestro pacto,
mas que perfecto, pero no lo hubo.
Se interpusieron sombras y gigantes,
sombras perversas, malignas, desafiantes. 
porque dejamos avanzar las sombras ?
Sombras de miedo de duda, desazon.
Solo eran miedos pequeños, a veces, 
pero sin trabas, igual nos pudieron.
Me cercenaron los pies y las manos.
A ti te ataron con gruesas cadenas,
nos sepultaron en tumbas precoces
por no mirar esta cupla perfecta.
Callate boca ! Callate, te digo !
No menciones su nombre, no lo digas ;
que envidia llora por su mal de amores,
y celos muere por su odio vil.
María Bentancor Conde

viernes, 19 de junio de 2020

INSOSLAYABLE


Me gustaría saber qué muerden
a cada instante los afilados dientes
de los inescrupulosos.
Por qué se esconden en burbujas transparentes
para tapar con mágicos colores
toda la desverguenza de sus desnudeces.
Una angustia profunda y prolongada
se apodera de los vértices más altos
y no hay bordes por donde no se cuelen
por fisuras no disimuladas, ni menos frágiles
los aberrantes cúmulos de sus impunidades.
Una zozobra me acogota el cuello
me quita el aire, me destroza el cuerpo,
y desfilan ante mis internos ojos
miles de imágenes inacabadas.
Con la soltura de un rayo, de un tifón,
corren aprisa atadas rajaduras
razgando el suelo como en un desierto,
y socavando en partes los extremos.
Brota una flor. Se esfuerza en el intento.
A cada hora se desata el viento.
Cada minuto se desmaya el alma, 
cae la flor, al fin, como agotada,
y en otra madrugada, nace el alba.

Bentancor Conde, María.

NI CUARENTA DIQUES NI CUARENTA REYES


Ni cuarenta diques ni cuarenta reyes
Podrán detener la fuerza del río cuando se desborde.
Bajará echando espuma por la boca como un dragón enfurecido cuando se desboca.
Arrasará a su paso con árboles y piedras
Y todo lo que se cruce en su camino.
Los hombres tratarán de impedir su paso a toda costa,
Pero será inútil.
Ya nada detendrá la fuerza del caudal arrasador cual de un tsunami.
Se estuvo refrenando mucho tiempo sin sentido,
Y al darse cuenta un día, y percibirlo,
Sintió furia  en el pecho y decidió romper toda cadena,
Y trasvasando todo límite y frontera,
Ir a la caza de lo que era suyo.

No intentéis detenerlo ¡ Ahora es libre.
Sólo preso es de un sentimiento único en el mundo.

Amor, le llaman. Y es sublime.

Bentancor Conde, María.

PÁRAMO


No hay nada para hacer.
Por más que busque,
es letal la interminable letanía de las horas.
Se hace eterno el tic-tac de los relojes,
y ni se para ni se apura el tiempo.
Una acidez de láudano me sube
por la espesa saliva que me inunda
garganta y pecho, 
pulmones y cerebro,
y no hay quien quite este amargor que siento.

No tiene paliativo,
ni remedio.
No tiene antídoto, ni razones adversas,
no denota señales, ni sufre consecuencias.
Simplemente es un síntoma, callado, del vacío,
que atraviesan las almas desoladas.

Nadie tiene la culpa. 
Es el destino.
Es el Hades que a cada uno le cupo.
Un trampolín, un páramo, una sima...
Algún día sabré dónde estaba parada.

Bentancor Conde, María.

jueves, 18 de junio de 2020

VEREDITAS DE MI CIUDAD

VALERIA

BRAMIDO


Tañen las agujas de los relojes
como si fueran badajos de campanas.
Si ellas pudieran contar lágrimas derramadas
así como cuentan los segundos y las horas,
no alcanzarían todos los cucuces
para contar las cuántas he volcado.
En las palmas de las manos tengo ríos
por tantas que he derramado.
Por tí, por mí, por todo este destino, 
por las ausencias, por todo lo vivido,
por lo anulado, por todo lo sentido,
por las carencias, por todo lo que es mío,
lo que no fue, lo que podría haber sido,
lo que ya fue, lo que jamás ha sido
lo que he pasado, y por lo que te has ido.
Por lo que di, por todo lo perdido,
lo que ya no será, lo que jamás ha sido,
lo que vendrá, lo que es desconocido,
lo que pasó, lo que nunca ha venido,
por tu querer, por todo el amor mío.
Por mucho más, 
y por tan poco... gimo.

Bentancor Conde, María.

AL ÍCARO DESPEÑADO


Se quemaron tus alas...
buen indicio ! 
Se encendía una luz en tu agonía.
Es mejor estar solo que perdido
en medio de abrumadora muchedumbre.

Las almas no se tocan, sólo se rozan 
unas a otras con levísimo aleteo, 
de mí te llevaste mi mejor efluvio
de ti me queda tu mejor renuncia.

Bentancor Conde, María.

miércoles, 17 de junio de 2020

ÁRBOL


Yo tambièn soy un àrbol añoso
en cuyas ramas viven y anidan
flores, culebras y pajaritos
y toda especie de musgo y hiedra.
 
Yo tambièn clamo por la llovizna
por el sereno, la fresca brisa,
y por las noches, en mi cabeza
tambièn anidan lindas sonrisas.
 
Yo soy el àrbol,
tù eres mi nido...
en dònde caben
tantos sonidos ?
 
Vienen del Cielo,
y del Infierno...!
A dònde iremos,
tu y yo ?... sabemos ?

Bentancor Conde, María.