Se quemaron tus alas...
buen indicio !
Se encendía una luz en tu agonía.
Es mejor estar solo que perdido
en medio de abrumadora muchedumbre.
Las almas no se tocan, sólo se rozan
unas a otras con levísimo aleteo,
de mí te llevaste mi mejor efluvio
de ti me queda tu mejor renuncia.
Bentancor Conde, María.
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